Matros

Buque ruso Matros Pozynich atracó en Siria

El carguero ruso Matros Pozynich logró llegar a tierra, después de ser rechazado en varios puertos del Mediterráneo.

El buque carguero ruso Matros Pozynich, cargado con grano robado en Ucrania, atracó en el puerto sirio de Latakia, tras ser rechazado en varias dársenas del Mediterráneo, según las imágenes satelitales de Maxar Technologies y la información brindada por diversas fuentes navieras. 

La embarcación levó anclas el pasado 27 de abril frente a la costa de Crimea y apagó su transpondedor. 

Al día siguiente fue visto en Sebastopol, el puerto principal de Crimea, según fotografías e imágenes satelitales.

El Matros Pozynich es uno de los tres buques implicados en el comercio de grano robado, según investigaciones de fuentes abiertas y funcionarios ucranianos.

¿Por qué Rusia roba granos?

Es que Crimea, anexionada por Rusia en 2014, produce poco trigo por falta de riego. Pero las regiones ucranianas al norte, ocupadas por las fuerzas rusas desde principios de marzo, producen millones de toneladas de grano cada año. 

Los funcionarios ucranianos dicen que miles de toneladas están siendo transportadas en camiones a Crimea.

Kateryna Yaresko, periodista del proyecto SeaKrime de la publicación online ucraniana Myrotvorets, reveló que hubo “un fuerte aumento de las exportaciones de grano desde Sebastopol, hasta unas 100.000 toneladas tanto en marzo como en abril”.

Desde Sebastopol, según las imágenes de satélite y los datos de seguimiento revisados por CNN, el Matros Pozynich transitó por el Bósforo y se dirigió al puerto egipcio de Alejandría. 

El buque iba cargado con casi 30.000 toneladas de trigo ucraniano, según indicaron los funcionarios de Ucrania.

La respuesta de Ucrania

Kiev, ante esta situación, advirtió a Egipto y Libia de que el grano era robado y el cargamento fue rechazado. 

El Matros Pozynich volvió a apagar su transpondedor el 5 de mayo, pero las imágenes de Tankertrackers.com y Maxar Technologies mostraron que viajó al puerto de Latakia, donde sí pudo atracar, ya que Siria mantiene una estrecha relación con Rusia.

Mikhail Voytenko, redactor jefe del Boletín Marítimo, le confió a CNN que podrían volver a cargar el grano en otro barco en Latakia para disfrazar su origen. 

“Cuando el puerto de destino empieza a cambiar sin ninguna razón seria, esto es otra prueba de contrabando”, precisó.

En sus primeros comentarios sobre la exportación ilícita de grano ucraniano, la Dirección de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania denunció que “una parte significativa de su grano viaja en buques que navegan bajo la bandera rusa en las aguas del Mediterráneo”.

“El destino más probable del cargamento es Siria. El grano puede pasar de contrabando desde allí a otros países de Medio Oriente”, agregó.

Los datos del transporte marítimo muestran que el Matros Pozynich es uno de los tres buques cargueros registrados a nombre de una empresa llamada Crane Marine Contractor, con sede en Astrakhan, Rusia. La empresa no está contemplada dentro de las sanciones internacionales.

Yaresko, por último, aseguró que el proyecto SeaKrime identificó a los verdaderos propietarios de los tres buques como una de las 29 empresas bajo el paraguas de una gran corporación rusa, cuyas otras entidades fueron sancionadas por Estados Unidos poco después de la invasión a Ucrania.

El robo de grano, algo habitual desde la invasión rusa

El Ministerio de Defensa de Ucrania calcula que al menos 400.000 toneladas de grano fueron robadas y sacadas de Ucrania desde la invasión de Rusia, que comenzó el 24 de febrero pasado.

Mykola Solsky, ministro de Política Agraria y Alimentación de Ucrania, señaló que “se envía de forma organizada en dirección a Crimea. Se trata de un gran negocio supervisado por personas del más alto nivel”.

CNN informó, la semana pasada, que camiones con matrículas de Crimea robaron 1.500 toneladas de grano de unidades de almacenamiento en Jersón. 

No obstante, en Zaporiyia, se vieron camiones con el símbolo blanco de la “Z”, del Ejército ruso, transportando grano a Crimea después de vaciar por completo el principal elevador de grano de la ciudad.

En tal sentido, las autoridades de Ucrania reportaron esta semana más robos de grano por parte de las fuerzas de ocupación. 

La Dirección de Inteligencia indicó que en una parte de Zaporiyia el grano y las semillas de girasol almacenados estaban siendo preparados para su transporte a Rusia. 

“Una hilera de camiones rusos que transportaban grano había salido de la ciudad de Enerhodar, también en Zaporiyia, bajo la vigilancia de los militares rusos”, apuntó el organismo ucraniano.

Crisis mundial

Mientras que los barcos rusos pueden aparentemente transportar el grano ucraniano en alta mar, los agricultores ucranianos tienen muchas más dificultades para exportar sus productos. 

Gran parte de ellos se envían normalmente desde Odesa, una ciudad que si bien aún está en manos ucranianas, fue objeto de frecuentes ataques con misiles. 

Además la mayor parte del mar Negro está vedada a la navegación mercantil, lo que dificulta el traslado de granos.

Por tal motivo, los transportistas ucranianos desviaron parte del grano por ferrocarril a Rumania.

Pero esa no es una solución a lo que se está convirtiendo en una crisis de suministro que ya está afectando a los mercados mundiales.

Samantha Power, la administradora de USAID, tuiteó esta semana: “La guerra de Putin está causando estragos en el suministro de alimentos; Ucrania es el cuarto exportador mundial de maíz y el quinto de trigo”.

Ucrania y Rusia suministran normalmente alrededor del 30% de las exportaciones mundiales de trigo, gran parte del cual se destina a los países más pobres del mundo. 

Los precios mundiales de los alimentos alcanzaron un récord en marzo, según consignó la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Esto se dio -en gran medida- por la guerra en Ucrania. 

Además, la sequía en las zonas de cultivo de trigo de Francia y Canadá amenaza con agravar una situación de suministro ya de por sí difícil.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, declaró: “Sin nuestras exportaciones agrícolas, decenas de países de distintas partes del mundo están ya al borde de la escasez de alimentos”.

Ese mismo día, el presidente del Consejo Europeo, el belga Charles Michel, estuvo en Odesa con el primer ministro de Ucrania, Denys Shymal, observando las enormes cantidades de grano almacenadas en el puerto. 

En un tuit publicó fotografías: “Vi silos llenos de grano, trigo y maíz, listos para la exportación. Estos alimentos tan necesarios están varados a causa de la guerra rusa y el bloqueo de los puertos del mar Negro. Causando consecuencias alarmantes para los países vulnerables”.