El Congreso de Brasil aprobó polémico proyecto de agrotóxicos

El Congreso de Brasil aprobó un polémico proyecto de ley que flexibiliza el control y la aprobación de agrotóxicos en el país -llamado por sus opositores PL del Veneno- para modernizar el sector agrícola.

La iniciativa, que lleva tramitándose desde 2002, obtuvo 301 votos de apoyo, 150 en contra y 2 abstenciones.

Todavía debe tener el visto bueno del Senado para poder convertirse en ley. Una comisión especial de la Cámara Alta había aprobado el proyecto en 2018.

Esta aprobación fue lograda con el respaldo de aliados del Gobierno de Jair Bolsonaro, que impulsó desde su ascenso en 2019 una serie de proyectos favorables al agronegocio, muy cuestionados por los grupos ambientalistas.

A grandes rasgos, la propuesta flexibiliza las reglas de uso de los agrotóxicos en Brasil, denominación que se modifica por «pesticidas», y otorga al Ministerio de Agricultura el poder de autorizar nuevos productos, un proceso que actualmente incluye a la Agencia de Vigilancia Sanitaria (ANVISA) y al Instituto Brasileño de Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (IBAMA).

El proyecto había quedado parado hasta que en diciembre de 2021 el presidente de la Cámara, Arthur Lira, solicitó votarlo de urgencia, cosa que se concretó en las últimas horas.

 

Voces a favor y en contra

Ambientalistas advirtieron que el texto -si termina saliendo adelante- puede acarrear riesgos para la salud, pues eliminará evaluaciones necesarias para calcular el impacto en las personas y el medioambiente.

Sus defensores aseguraron, en cambio, que su aprobación permitirá aumentar la producción, bajar los precios de la comida y traer más seguridad alimentaria en Brasil.

El diputado Diego Andrade (PSD-MG) señaló que Brasil necesita de los «defensivos (agrícolas), como precisa la vacuna, que también son un remedio», según la agencia de noticias de la Cámara.

El líder de la oposición, el diputado Alessandro Molon (PSB-RJ), sostuvo que la iniciativa tendrá consecuencias «irreversibles» en la salud de la población, y acusó al Gobierno de Bolsonaro de «negligencia». «Están liberando el veneno para colocarlo en el plato», dijo, afirmando que -de ser ley- productos que causan cáncer dejarán de ser considerados tóxicos.

La organización ambiental Greenpeace reafirmó el posicionamiento que ya había expresado contra el proyecto en 2021 cuando la votación era inminente: «El Gobierno de Bolsonaro y los diputados ruralistas están optando por un modelo de producción agrícola que enferma, deforesta y mata»