Guillermo Lasso

Buena señal de inclusión

La distancia entre el candidato presidencial y el presidente suele ser el incumplimiento de las promesas de campaña. Guillermo Lasso no ofreció sacar oro de los teléfonos ni bonos de mil dólares, pero sí ofreció un país donde nos podamos encontrar, reconocer y sentirnos representados.

La distancia entre el candidato presidencial y el presidente suele ser el incumplimiento de las promesas de campaña. Guillermo Lasso no ofreció sacar oro de los teléfonos ni bonos de mil dólares, pero sí ofreció un país donde nos podamos encontrar, reconocer y sentirnos representados.

Cuando el lunes 26 de abril apareció rodeado de los miembros del frente social del gabinete, quedó claro que la oferta iba en serio: de los ocho secretarios de estado presentados, cinco son mujeres.  Lasso presentó a Ximena Garzón como nueva ministra de Salud; a Mae Montaño como ministra de Inclusión Económica y Social; a María Brown  como ministra de Educación; a María Elena Machuca, como ministra de Cultura; y a Bernarda Ordóñez como secretaria de Derechos Humanos.

La lista la completan Alejandro Ribadeneira, secretario Nacional de Ciencia, Innovación y Tecnología; Sebastián Palacios, secretario del Deporte; y  Darío Herrera, ministro de Vivienda.  El presidente electo había anticipado el 11 de abril que “habrá equidad de género en el gabinete” y que al menos 11 de los 23 miembros serían mujeres.

Otro punto alto, dentro de su agenda de inclusión e igualdad, es que ninguno de los nuevos ministros y secretarios presentados proviene de la misma ciudad que el presidente.  Ordoñez es de Cuenca, Montaño es de Esmeraldas, Herrera es de Manta y el resto son quiteños. Su selección contrasta con los criterios de otros gobernantes que mayoritariamente se rodearon de caras conocidas de la misma ciudad.

En el gabinete social de Lasso también hay diversidad de edad. A pesar de sus credenciales académicas y profesionales la nueva secretaria de Derechos Humanos, Bernarda Ordóñez, tiene apenas 30 años. En cambio el flamante secretario de la Senescyt suma casi 50 años de experiencia en el mundo académico. Mae Montaño es una de las pocas personas afrodecendientes, hombre o mujer, en ocupar un ministerio en la historia democrática de Ecuador.

La presentación se desarrolló en la Fundación para la Integración del Niño Especial. Entre los invitados estuvieron representantes de grupos de minorías como GLBTI, líderes rurales y personas con capacidades especiales.

“Aprovechen al máximo está oportunidad de servir y hacer las cosas bien. La Patria los llama a ser funcionarios ejemplares, a ser los primeros en cumplir sus tareas; el pueblo está indignado por la corrupción, la falta de ética, y tenemos que sanar esas heridas”, dijo el presidente electo durante su arenga final.