Redes sociales y fake news

Las redes sociales permiten que la información sea transmitida de manera más rápida para llegar a un mayor número de personas en poco tiempo, pero muchas veces esto también motiva la propagación de noticias falsas, lo que constituye un serio riesgo, en especial cuando abordan temas delicados, como las elecciones presidenciales o la pandemia de coronavirus.

El dato más preocupante es que, según tres expertos -en un artículo publicado por The Conversation-, este problema seguirá presente durante el 2022.

 

Regulación escasa

Anjana Susarla, profesora de Sistemas de Información de la Universidad Estatal de Míchigan, consideró que uno de los motivos por los que se disparó el número de fake news en las redes sociales es la escasez de mecanismos reguladores.

«Obligar a la transparencia y dar a los usuarios un mayor acceso y control sobre sus datos podría contribuir en gran medida a resolver los problemas de la desinformación», explicó la investigadora.

«Pero también se necesitan auditorías independientes, que incluyen herramientas que evalúen los algoritmos de las redes sociales», agregó.

Susarla también destacó que los sesgos raciales y de género de los algoritmos usados por las plataformas sociales «agravan el problema de la desinformación».

«Aunque las empresas de redes sociales han introducido mecanismos para destacar las fuentes de información fidedignas, soluciones como etiquetar las publicaciones como desinformación no resuelven los sesgos raciales y de género en el acceso a la información», sentenció.

 

Más divisiones

Dam Hee Kim, profesora de Comunicación en la Universidad de Arizona, advirtió que, en el último tiempo, el problema de las noticias falsas se volvió más grave, llegando incluso a provocar muertes en el caso de la pandemia de coronavirus.

Otro aspecto inquietante es que, mediante las fake news, «las redes sociales -originalmente desarrolladas para unir a las personas- pueden llegar a profundizar las diferencias y el distanciamiento entre ellas».

«Esto hace que los ciudadanos que consumen noticias en las redes sociales se vuelvan cínicos no solo con respecto a las instituciones establecidas, como los políticos y los medios de comunicación, sino también con respecto a otros votantes», apuntó la docente.

 

El problema de la propaganda

Ethan Zuckerman, profesor de Política Pública, Comunicación e Información de la Universidad de Massachusetts Amherst, proyectó que en 2022 «plataformas como Facebook serán utilizadas con mayor frecuencia para compartir propaganda política, lo que puede derivar en un explosivo aumento de noticias falsas».

«La mayor parte de la desinformación no es el resultado de un malentendido inocente; es el producto de campañas específicas para promover una agenda política o ideológica», enfatizó.

«Esto motiva a que las compañías que ofrecen estos servicios asuman una actitud más participativa y responsable al momento de filtrar el contenido que puede ser considerado dañino y que proviene de fuentes desconocidas», finalizó.