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PIB de Chile creció menos de lo esperado

El Producto Interno Bruto de Chile creció un 7,2% en el primer trimestre, en medio de un avance en los sectores de servicios y comercio, según datos divulgados por el Banco Central.

«Desde la perspectiva del origen, gran parte de las actividades registraron cifras positivas, encontrándose las mayores incidencias al alza en las actividades de servicios –en particular, personales, transporte y empresariales– y el comercio», informó el organismo monetario.

«En contraste, los sectores que retrocedieron fueron la minería, la actividad agropecuario-silvícola y la pesca», agregó.

El mercado esperaba un alza del 7,9% en los primeros tres meses; en tanto que el PIB desestacionalizado entre enero y marzo bajó un 0,8%.

Según la autoridad monetaria chilena, el rendimiento económico observado en términos interanuales se explica en buena medida por la mayor demanda interna (13%), impulsada por el consumo de hogares.

Desde la perspectiva del gasto, el impulso de la demanda interna fue acompañado por una caída de las exportaciones netas.

El gasto interno creció liderado por el consumo y, en menor medida, por la inversión, aclaró la agencia de noticias Europa Press.

El consumo registró un mayor gasto de los hogares (13,9%), particularmente en servicios y bienes no duraderos.

En tanto, la mayor inversión se sostuvo en la formación bruta de capital fijo, la cual registró una expansión de 8,8%, incidida tanto por la inversión en maquinaria y equipo como por el componente de construcción y otras obras.

En lo que respecta al comercio exterior de bienes y servicios, las exportaciones se redujeron 1,4% y las importaciones aumentaron 17,5%.

En el primer caso, el resultado se explicó principalmente por menores envíos de cobre y frutícolas; en el segundo se destacaron las de maquinaria y equipo, combustibles y ropa.

De su lado, gran parte de las actividades económicas del país registraron cifras positivas entre un año y otro. 

Las mayores incidencias al alza se experimentaron en las actividades de servicio -en particular, personales, transporte y empresariales- y el comercio.

En contraste, la minería, la actividad agropecuario-silvícola y la pesca registraron variaciones negativas. 

La desaceleración del PIB con respecto al trimestre precedente se vio motivada principalmente por la actividad minera y el comercio.